LA VERGÜENZA

El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define la palabra vergüenza, entre otras definiciones de la siguiente manera: Turbación del ánimo, que suele encender el color del rostro, ocasionada por alguna falta cometida, o por alguna acción deshonrosa y humillante, propia o ajena.
Mi rostro, de momento, no ha sufrido alteración en su color. Mi estado de ánimo sí, y mucho. No entro en consideraciones sobre qué estado de ánimo tiene, siente o padece la mayoría de la sociedad española, seguramente si me adentro en esta consideración, mi ánimo seguirá turbio, triste y grisáceo, la indiferencia que se percibe en el ambiente, ¡pasma hasta al más impasible!!.
Vergüenza es lo que siento yo, no por haber incurrido en acción deshonrosa, pero sí por presenciar una vez tras otra la escasa talla política, ciudadana y democrática de los políticos que muy a mi pesar actualmente gobiernan España. Y mi vergüenza es ajena, que según define el Diccionario de la Real Academia, versa de la siguiente manera: La que uno siente por lo que hacen o dicen otros.
Vergüenza cuando un ciudadano presencia cobardía en sus políticos, contradicciones permanentes, venderse al más postor a cambio de qué ¿de unas migajas de poder y ambición?, apoderarse en nombre de la democracia de las mayores barbaridades que un ciudadano español puede escuchar. “Absolutizar lo que no es absoluto es totalitarismo” (Benedicto XVI). Tener que presenciar cómo mi país, mi nación, única y soberana se va al traste por unas minorías esquizofrénicas, me da vergüenza y mucha. Vergüenza e indignación al ver cómo los diputados del partido socialista obrero y de momento español se traicionan a sí mismos, a sus votantes y a España. Vergüenza por la falta de integridad, de coherencia y de verdad en los políticos en general, seguramente aún habrá en política alguno por servicio a España y al ciudadano, por esos no siento vergüenza. No dudo, que como yo, habrá algunos buenos españoles, que nos sentimos impotentes, indefensos presenciando este espectáculo.
Deseosos de salir a la calle y pedir la dimisión de este Gobierno, vendido a unas minorías absolutistas que en nombre de la democracia, han dado la vuelta a España en unos meses…¿merecemos seguir presenciando esta barbarie? ¿hemos de seguir de brazos cruzados? ¿Quién puede llevar la bandera de la razón, del sentir español con categoría y valor? ¿desaparecerá esta vergüenza e indignación que tantos padecemos?

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